Diputados de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, la ALDF, han propuesto la compra iPads para ahorrar millones de pesos al año en papel y evitar la tala de árboles.
La idea, sin lugar a dudas parece un acto heróico de los diputados — la modernización de la burocracia a través del uso de nuevas tecnologías y de paso cuidar los pocos árboles que nos quedan. Sin embargo en nuestro sistema legal es ridículo plantear que un solo dispositivo tecnológico sea la solución a un problema y no considerar desde un inicio una estrategia integral.
Durante los años que trabajé en gobierno, leí en más de una ocasión justificaciones de adquisición de equipo de cómputo por "reducción de uso del papel". Por el otro lado, nunca llegaron a mis manos documentos solicitando la baja de impresoras — algo absurdo.
Una estrategia integral que permitiría la reducción en el consumo del papel y de la burocracia debe de atacar dos frentes:
- La utilización de la firma electrónica en los tres niveles del gobierno.
- Y una política administrativa que fomente el uso de materiales reciclados y la eliminación de equipos de impresión.
Por un lado, la firma electrónica le daría la certeza jurídica necesaria a los procesos realizados a través de medios electrónicos. Y por el otro, la eliminación de impresoras junto con el uso de materiales reciclados daría congruencia al discurso.
Lo demás, simplemente sería la consecuencia de esos pequeños cambios.
